Existe un dicho muy antiguo que dice: “Los ojos y los oídos, con los codos te los has de limpiar”.
El cerumen es necesario en nuestros oídos. La cera es la “crema hidratante” de la piel del canal auditivo. Un oído sin cera, es un oído con riesgo de problemas en la piel del canal como la descamación.

Bastoncillos

Los bastoncillos que se venden para tener una profilaxis del oído, son una de las mayores causas de afecciones o trastornos en ellos. Desde producir irritación o laceraciones en el canal auditivo, hasta perforación timpánica.

Además de los daños que pueden producir en el oído, se le suma el factor ecológico. Normalmente los bastoncillos una vez usados se desechan por el WC y terminan en el mar afectando a la vida marina y siendo a veces visibles hasta en las playas.

Estas dos causas han hecho que Francia los prohíba. Además, algunos países como el Reino Unido o EEUU están presionando para que los bastoncillos sean fabricados con otro material que se disuelva con el agua.

Así que ya sabes…”Cuando quieras limpiarte los oídos, usa tus codos”.