tónica

«Las personas que tienen deficiencias auditivas deben abstenerse de tomar agua tónica o cualquier otro producto que contenga quinina».

Las bebidas denominadas como tónica, ahora muy de moda llevan quinina. La quinina es un alcaloide, que se usaba como principal compuesto empleado en el tratamiento de la malaria hasta que fue sustituido por otros medicamentos sintéticos más eficaces. Se puede utilizar todavía en el tratamiento de la malaria, los calambres nocturnos en las piernas y en la artritis, además de ser un potente antiarrítmico. Tiene un efecto anti-inflamatorio, de ahí su uso en la artritis reumatoide.

Estando la India bajo el dominio de Inglaterra, los soldados ingleses enfermaban de paludismo. Para curarles, les daban quinina, y comprobaron que los soldados que eran tratados con quinina desarrollaban problemas auditivos, que antes del tratamiento no existían.

El tratamiento con quinina puede ocasionar efectos secundarios como: Reacciones alérgicas, Picores, Descenso de los niveles de azúcar en sangre, que a su vez provoca pérdida de la audición, Tinnitus, Dolor de cabeza, Mareos, Sudoración y Debilidad.

En cantidades más pequeñas, la quinina es un ingrediente típico en las bebidas tónicas, pudiendo contener hasta 85 mg/litro de quinina. Se usa como potenciador del sabor en el agua tónica, de ahí su característico sabor amargo. Debido a los efectos secundarios de altas dosis de quinina, su concentración está limitada por organismo sanitarios.

Te recomendamos que si tienes que tomar quinina para algún tratamiento, le indiques a tu especialista que padeces problemas auditivos.