Nos encontramos en época de esquí, pero lo que puede ser un día perfecto en la nieve, puede convertirse en algo fatídico para nuestros ojos. Una mala protección ocular en la nieve, puede causar problemas de visión debido a las radiaciones ultravioleta (UV).

La nieve refleja cerca del 80% de la luz solar, un 60% más que el agua. Si además, le sumamos la altitud a la que nos encontramos, cuando estamos en la nieve, nuestros ojos están muy expuestos a los rayos ultravioleta (UV), ya que cada 1000 metros de altitud la proporción de rayos UV aumenta un 10%.
La queratitis solar también conocida como «la ceguera de la nieve», es una inflamación de la córnea por una inadecuada protección inducida por una larga exposición a las radiaciones UV.

Miopía COS

¿ Cuáles son sus síntomas ?

Los síntomas no suelen aparecer inmediatamente tras la exposición a la luz, sino entre 6 y 12 horas después. Se caracterizan por dolor y dificultad para abrir los ojos por intolerancia a la luz, además de ojos rojos, disminución de la agudeza visual y lagrimeo. De padecer estos síntomas hay que acudir lo antes posible a un especialista para iniciar su tratamiento, evitar frotarse los ojos, así como el uso de lentillas y reposar los ojos usando gafas con lentes muy oscuras. Con el tratamiento adecuado las lesiones cierran en uno o dos días con total recuperación.

¿ Cómo se puede prevenir ?

El uso de una buena protección con unas gafas de sol adecuadas es básico para preservar la salud visual en la nieve.
En la práctica del esquí es recomendable el uso de cristales con filtros polarizados que minimizan el deslumbramiento, ya que eliminan los reflejos de ciertos ángulos de superficies como el agua, la nieve o la arena.

El estándar europeo EN 1836:2006 establece 5 niveles que van, de menor a mayor protección, de 0 a 4. La categoría 4 es la adecuada para usos extremos (esquí, deportes de invierno y acuáticos). En la Unión Europea es importante exigir que las gafas exhiban la marca CE, puesto que es la garantía de que se ajustan a esta norma.

Recuerda que unas gafas oscuras no siempre presentan los filtros UV necesarios para una protección ocular segura.